Hola, soy Mikel Mayán, bienvenidos a esta vuestra casa, amigos. Os voy a contar un poco sobre mí y mi trayectoria laboral para comprender un poco mejor la filosofía de esta casa. Soy un joven inquieto que, ya desde pequeño, demuestro interés por la cocina, básicamente por lo que me gustaba comer. A mis 16 años, accedo a la Escuela de Cocina de San Sebastián, cursando un grado superior de formación profesional, durante este periplo realizo prácticas en el Kai de Mutriku, en el Loreduna de Hondarribia, y desde Arzak, donde realizo un año de prácticas, con 20 años, me marcho a Badajoz de la mano del que entonces era jefe de cocina de Arzak, Fernando Bárcena, quien inaugura el restaurante Aldebarán, donde conseguimos una estrella Michelín. Allí paso 6 años, durante los cuales consigo ser el campeón de cocina de Extremadura y el campeón de cocina de España, participando en el Bocuse D'Or con tan solo 26 años. Ya con cierta morriña por la tierra decido volver a casa. Paso fugazmente por el Europa de Pamplona y llego como jefe de cocina a La Perla en San Sebastián, donde trabajo dos años; surge una posibilidad de ir a trabajar al Olivo en Mallorca y decido probar, pero antes de establecerme en la isla, Karlos Arguiñano me llama para que forme parte de su equipo como jefe de cocina, y allí recalo con 29 años, tendrán que pasar casi 11 años en Zarautz y miles de anécdotas para que decida empezar mi trayectoria en solitario, así comienzo regentando durante cinco años el Iturrietaberri en Igeldo, pero busco algo más, el origen de la parrilla y empiezo a trabajar en Araneta-Erretegia en Aizarnazabal, donde paso el último año. Y me llega la oportunidad de realizar mi sueño, de poner en práctica lo aprendido en 30 años de oficio, de recalar en Donosti, en mi ciudad, demostrando que la parrilla es sabor puro, único y auténtico; preocupado por la calidad, por el producto y por el bien hacer de las cosas. Así, me cruzo con Aldanondo, donde decido instalarme en 2019 y alimentar la historia de ese mítico local donostiarra.